Hace casi tres años, el 28 de febrero de 2022, la Euroliga tomó la decisión de excluir a todos los equipos rusos de la competición debido a la invasión de Rusia a Ucrania. Esta decisión desató debates acalorados sobre si era la correcta. Más allá de cualquier otra consideración, quedó claro que la fuerza dominante en este planeta es la política. Generalmente, se dice que el mundo del deporte no debería tener nada que ver con ella. Lo mismo opinan las principales casas de apuestas asiáticas y europeas, que vieron cómo su trabajo (y sus planes) se anulaban.
La polémica sobre el CSKA y la Euroliga fue más allá.
Quizás el argumento más «neutral» de la época fue el que afirmaba que la Euroliga es una organización privada (es decir, no financiada por estados o países) y que el CSKA era un accionista que no debería haber sido excluido. Sin embargo, esto no importó. Junto con los demás equipos rusos, fueron suspendidos, en parte, debido al resentimiento generalizado de los aficionados en aquel momento por una acción en la que no habían tenido ninguna participación.
Si bien el argumento de que la política no debería influir en el deporte es válido, también es cierto que una gran mayoría de aficionados no asistiría a los partidos debido a sus sentimientos sobre el tema. Y esto también debe tenerse muy en cuenta, dado que los ingresos de la organización provienen de patrocinadores, derechos de televisión y la venta de entradas. Por lo tanto, también fue una decisión económica, tomada por temor a perder alrededor del 15% de sus ingresos.
Y ahora, el tema de debate: el regreso del CSKA a la Euroliga.
Theodoros Papaloukas, exjugador de baloncesto que pasó ocho años en el CSKA y logró coronarse campeón de Europa en sus filas, planteó la cuestión con una pregunta: «¿Quién no quiere ver al CSKA de vuelta en la Euroliga?». Es muy revelador que la mayoría de los sitios web con secciones de comentarios se vieran obligados a cerrarlas para este tema en particular. No era solo la cantidad de personas que expresaban sus opiniones, sino el odio profundo que se manifestaba.
Analizando la cuestión objetivamente, ¿ha cambiado algo desde que se tomó la decisión original?, ¿ha terminado la guerra? Obviamente, no. Entonces, ¿por qué reabrir este debate? ¿Es acaso por una nueva intervención política que podría cambiar la situación? Probablemente sí. Una vez más, lo que no debería intervenir, intervino.
Si la cuestión prospera y el CSKA regresa a la Euroliga, sería un mensaje claro de que la decisión original fue incorrecta y nunca debieron haber sido suspendidos. También sería una clara indicación de que tales decisiones están fuertemente influenciadas por razones externas. Si la suspensión se mantiene, simplemente porque el organismo rector quiere mantener la corrección de la decisión original, sería una señal de demasiada rigidez. Así que, estaríamos entre la espada y la pared.
Aún no hay nada oficial
Por lo general, la cuestión aún no se ha presentado a la junta directiva para que tome una decisión. Podría ser solo un intento de sondear la respuesta del público ante esta posibilidad. En el lado positivo, si el club es readmitido, se abriría un nuevo abanico de oportunidades para los apostadores que se atrevan a abrir una cuenta en el mejor software de apuestas y se centren únicamente en el aspecto deportivo, realizando apuestas de forma objetiva.